Nació en la provincia de Colchagua en 1834, hijo del matrimonio formado por
Manuel Barros y Concepción Grez. Se educó en el Instituto Nacional y en la
Universidad de Chile se tituló de ingeniero civil en 1850.
Diez años
después ingresó como profesor a la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas,
ocasión en la que leyó su discurso -como se estilaba en esa época- titulado Modo
de Estudiar la Naturaleza, publicado en los Anales de la Universidad de Chile.
Combinó su carrera de ingeniero con su pasión por la escritura,
conviertiéndose en uno de los más importantes fabulistas que haya tenido Chile.
Fue autor de una variada producción literaria y científica.
Como
producto de sus estudios topográficos, en 1862 publicó Procedimiento para Copiar
Planos. Años después, la Universidad de Chile aprobaría como texto de estudio su
Tratado de Topografía y Excepciones de la Naturaleza.
En 1875 se premió
su invento mecánico para distribuir las aguas de regadío.
En 1885 fue
llamado a dotar de agua potable a la ciudad de Guayaquil, por expresa petición
del gobierno de Ecuador.
Hombre de letras
En 1860, cuando
se incorporó como académico a la Universidad, Daniel Barros inició su larga
carrera de publicaciones literarias con la Biografía de Augusto Charme. En 1864
la Universidad adoptó como texto de lectura una de sus más importantes obras,
Colección de Fábulas Originales, admirada y muy elogiada en su época por su
originalidad y personal estilo.
En 1888 completó esta con un nuevo libro
de fábulas originales, que incluía más de 300 obras de ese género. En 1873 su
trayectoria lo había llevado a formar parte de la Academia de Bellas Letras.
El escritor
La producción literaria de Daniel Barros Grez
fue bastante variada e incluyó, por ejemplo, la novela, el teatro, el cuento, la
comedia. Entre sus publicaciones se pueden mencionar el Diccionario
Enciclopédico Etimológico editado en 1884. El mismo año obtuvo un segundo lugar
con su obra dramática El Ensayo de la Comedia, en el Certamen Internacional del
Ateneo de Lima.
Posteriormente publicaría la novela política titulada La
Academia Literaria, en dos tomos. Le seguirían El Huérfano, una extensa novela
de costumbres con refranes y dichos populares, y otras como Pipiolos y Pelucones
y Cuatro Remos. Además creó Cuentos para Niños Grandes.
Daniel Barros
fue uno de los escritores que renovaron el gusto por el teatro con sus obras El
Logrero, Cada Oveja con su Pareja y Como en Santiago.
Dedicó sus últimos
años a escribir en la prensa, falleciendo en Talca en 1904.



